Comunicación oral

Se dice que pasamos el 40% de nuestro tiempo dedicados a la venta; no en el sentido estricto de intercambio de productos y servicios, si no que la comunicación diaria busca influir en los demás para conseguir un objetivo determinado. Partiendo de esta premisa, la oratoria, que no es si no el arte de hablar con persuasión, es una técnica imprescindible para cualquiera que busca conseguir un objetivo. Como emprendedor sabrás que, influir y persuadir a tu público es básico por lo que debes saber cómo comunicarte no sólo de forma escrita si no también de forma verbal.

¿Por qué como emprendedor necesito la comunicación oral?

Muchos os estaréis preguntando “y yo ¿para qué necesito la comunicación oral en mi estrategia profesional?”

Sobre todo si sois emprendedores digitales pensaréis que os relacionáis con vuestro público a través de medios escritos: vuestra página web, emails, publicaciones en redes sociales, blog, etc. Sin embargo, hay muchos momentos de vuestra vida profesional que requieren que la comunicación sea oral: reuniones o entrevistas con clientes o posibles clientes (aunque sean a través de medios telemáticos), negociaciones, contacto con proveedores, invitaciones a participar en un congreso o evento público. Además, cada vez más, cobran mayor importancia como medios para conectar con nuestro público los poadcasts, webinars o charlas de distinto tipo. Y la comunicación oral tiene reglas propias que debes conocer si quieres influir en tu comunidad, si quieres persuadir a tu público.

Dominar los nervios para influir en los demás

Comunicación oral

Dominar los nervios es necesario siempre. Pero es verdad que hablar en público impone y hay quien no consigue sobreponerse a eso; incluso aunque sea hablar ante una única persona para proponerle un negocio, presentar un proyecto o defender una oferta.

Aquí tienes las claves necesarias para conseguir contener esos nervios.

Prepárate y practica

Como en la mayoría de cosas en la vida, cuanto más preparados vayamos mucho mejor nos irá.

Está claro que si tienes el tema de tu charla o negociación preparado de antemano tienes muchas más posibilidades de éxito que si dejas todo al azar.

Prepárate un guión básico con los puntos que quieres tratar, posibles objeciones que te pueden presentar y las argumentaciones para eliminar las objeciones. De esa manera te aseguras de llevar la voz cantante y estarás preparado para casi cualquier posibilidad que surja.

Y no te olvides de practicar. Simula la charla o conversación que vas a tener frente a un espejo o búscate a alguien que te ayude dándote la réplica.

Preparar y practicar nos ayuda a visualizar el momento que vamos a vivir y le resta dramatismo al mismo, lo que nos ayuda a controlar los nervios y a tener mayores posibilidades de triunfar.

Calienta primero

En todos los deportes lo primero que hace el deportista es calentar. Así, se asegura de no sufrir lesiones y conseguir un mayor rendimiento.

Pues lo mismo puedes aplicar tú cuando vayas a dar esa charla o a tener esa conversación o negociación que te tiene algo tenso. Vete antes al lugar donde tienes que dar esa charla, repasa mentalmente el esquema que te has preparado y prepárate mentalmente para salir triunfante.

Respira

Todos respiramos alrededor de 30.000 veces al día y lo hacemos de forma automática y sin tener que pensar en ello ni realizar ninguna actividad especial. Sin embargo y aunque parezca extraño, no todos sabemos respirar.

Algunas disciplinas orientales, la ciencia e incluso las religiones, consideran a la respiración como una fuente de vida y energía que permite conectarse con niveles superiores de conciencia contribuyendo a un mejor estado de salud, bienestar emocional o ascensión espiritual.

Esta respiración relajante y reconfortante necesita ser educada para realizarse de forma correcta. Puedes consultar cómo realizarla y todos los beneficios de la respiración completa.

Introducción relajante

No empieces por lo más complicado ni entres de lleno en el tema en cuestión nada más comenzar tu argumentación. La comunicación oral es más compleja que la escrita ya que no nos permite rectificar de forma tan efectiva por lo que conviene no cometer errores de inicio que no podamos solucionar más tarde.

Comienza con una introducción relajante que te permita serenar los nervios y comenzar a controlar la situación antes de entrar en materia. Trata un tema menor, más amable o incluso, si la ocasión lo permite, algo divertido. Esto te ayudará también a distender el ambiente con tus interlocutores.

Concéntrate en el mensaje

No pierdas de vista cuál es tu objetivo y qué es lo que verdaderamente quieres comunicar. Si mantienes el foco en tus objetivos a lo largo de todo tu discurso, te sentirás más motivado y concentrado y te ayudará a controlar los nervios y a manejar mejor la situación.

Control emocional

Entiendo que el control es un tema complejo de tratar. Qué más nos gustaría a todos que no perder los nervios en algunas ocasiones, conseguir mantener la calma y aparentar una tranquilidad y un dominio de la situación que a veces no sentimos.

Pero cuando hablamos en público, todas las emociones salen a traslucir y se transmiten a nuestra audiencia. Por eso es importante mantener bajo control esas emociones que pugnan por salir y transmitir únicamente calma y confianza en nuestro mensaje y en nosotros mismos. Es una de las mejores técnicas de persuasión. Si estamos calmados y confiados, transmitimos esa misma confianza a quien nos escucha.

Actitud mental positiva

Mantener una actitud mental positiva nos ayudará a alcanzar el éxito con mayor probabilidad.

No hace falta creer en supersticiones. Somos lo que proyectamos y una actitud mental positiva nos permite marcar diferencias. Si emprendemos un proyecto pensando que no tenemos muchas probabilidades de que salga bien, eso nos llevará a un estado de inacción; dado que mentalmente hemos anticipado nuestro fracaso, para qué vamos a esforzarnos en luchar contra lo que ya creemos que está perdido. Y sin embargo, será esa inacción la que nos lleve al fracaso.

Si queremos conseguir el éxito debemos luchar por conseguirlo, lo que implicar ponerse en movimiento y tomar las riendas de tu proyecto.

Mantén una actitud mental positiva a lo largo de toda tu vida como emprendedor. Y haz lo mismo cada vez que te toque dirigirte de forma oral a tu público.

Cómo conseguir un discurso sobresaliente

Comunicación oral

Haz una lluvia de ideas

El primer punto para casi cualquier proyecto es lanzar una lluvia de ideas. De las ideas más peregrinas pueden salir grandes cosas.

Si tienes un equipo puedes involucrarlo. Pero, aunque estés solo, también te resultará positiva esa lluvia de ideas.

Coge papel y boli (o pantalla y teclado) y anota todas las ideas que te vayan surgiendo sobre el mensaje que quieres comunicar oralmente. Apúntalo todo aunque a priori no te parezca relevante o interesante.

Cuando ya no te surjan más ideas, relee las que ya tienes anotadas y vete descartando aquellas que no te parezcan útiles.

Quédate con el resto de ideas que no has descartado y continúa a la siguiente fase.

Organiza un esquema

Prepara un esquema en el que organices todas las ideas que te han surgido en el apartado anterior de forma que tu discurso siga la línea argumental que te interese.

Acuérdate de hacer una introducción relajante y después vete tratando los temas por orden de importancia. No dejes los más importantes para el final ya que, si la charla es muy larga, corres el riesgo de que dejen de prestarte la máxima atención.

Practica

Una vez que tengas el discurso totalmente preparado practícalo como hemos comentado antes, bien ante un espejo o bien ante alguien que te haga las veces de público.

No me cabe duda que algo de predisposición genética habrá en la capacidad de hablar en público. Es posible que a las personas más extrovertidas les sea mucho más sencilla la comunicación oral mientras que a las personas con mayores timideces les resulte menos complejo relacionarse de forma escrita.

Pero por experiencia propia puedo concluir que un porcentaje muy elevado del éxito a la hora de convertirnos en un gran orador es la práctica. A lo largo de toda mi vida he tenido muchas oportunidades de expresarme en público: exámenes orales, presentación de prácticas ante jurados, defensa de trabajos ante tribunales, etc. Y esta práctica me ha dotado de un bagaje que me ha sido muy valioso posteriormente en mi vida profesional a la hora de dar una charla o conferencia.

Por eso, siempre que tengas oportunidad, no dudes en practicar tu capacidad de comunicación oral ya que nunca se sabe cuándo te será valioso ser capaz de persuadir a tu interlocutor.

Repasa

Antes de llegar el momento de tu charla, repasa los puntos a tratar y las argumentaciones más relevantes. Te hará llegar al momento de hablar en público más relajado y con más control sobre el tema a tratar.

Hablar con persuasión

La finalidad de la comunicación con nuestro público, ya sea comunicación oral o escrita, es tratar de influirle de alguna manera. Buscamos persuadirle de realizar una acción determinada o concreta que nos beneficie.

Imagino que habrás oido hablar del copywriting como el arte de la escritura persuasiva. Tranquilo porque aquí trataremos muchas veces ese tema porque es fundamental para cualquier proyecto o negocio.

Pues bien, las mismas técnicas que se utilizan en el copywriting en lo que a comunicación escrita se refiere, pueden utilizarse en comunicación oral junto con técnicas propias de la expresión oral.

Aunque trataremos el copy con mayor profundidad en otros artículos del blog, los aspectos más importantes que has de tener en cuenta son:

  • Haz una buena investigación previa: conocer el tema del que vas a hablar te dará mayor seguridad e incrementará tus probabilidades de éxito
  • Detecta los puntos de dolor o necesidades de tu interlocutor. Si no sabes qué necesita no puedes ofrecerle tu producto o servicios.
  • Habla siempre en términos de beneficio para tu interlocutor.No presentes una simple lista de características. A la persona con la que hablas le interesa saber que conoces sus necesidades y que tienes la forma de solventarla.
  • Conoce las objeciones y adelántate a ellas.
  • Prepara una propuesta de valor irresistible.

Claves para convertirte en un gran orador

Comunicación roal

Confianza

Transmitir y generar confianza es la base de cualquier negocio y de cualquier relación. Pero aún cobra más importancia en la comunicación oral en la que, además de lo que decimos, importa cómo lo decimos.

Si bien es cierto que en ocasiones no tenemos la total confianza sobre los resultados que vamos a alcanzar en nuestra negociación, sí que debemos aparentar que confiamos tanto en nosotros como en lo que decimos y ofrecemos. Si no somos capaces de aparentar y transmitir esa confianza, cómo vamos a pedir a nuestro interlocutor que confíe en nosotros y nuestras capacidades.

Para conseguir esa confianza, debemos aplicar todas las reglas que hemos visto hasta ahora: ir bien preparado a la charla o reunión, tener claros los puntos básicos que vamos a tratar, respirar hondo y practicar.

Dominio de las 5 habilidades

Esto no es si no un breve resumen de lo que venimos comentando a lo largo de nuestro artículo. Cuando hablamos de comunicación oral, no importa sólo lo que decimos si no cómo lo decimos y cómo este mensaje es percibido por nuestro público.

Por eso es importante controlar no sólo el contenido de nuestra charla si no también otros aspectos:

  • Control emocional

Ya lo hemos comentado anteriormente. Mantener un control sobre las emociones, no dejar translucir posibles nervios o inseguridades es fundamental en la comunicación oral en la que el interlocutor estará pendiente no sólo de nuestras palabras si no de los gestos actitudes que expresamos a la vez que hablamos.

Puedes usar técnicas de relajación, respiración, control emocional o aquello que a ti te funcione cuando quieres tranquilizarte.

  • Organización de ideas

He asistido últimamente a varias charlas de reconocidos profesionales con sobrada experiencia y conocimientos pero que, llegado el momento de exponer éstos de forma oral, no han sabido expresar toda su experiencia y expertise.

Debes de tener claras las ideas fundamentales que quieres expresar y debes organizarlas de forma que tengan un orden lógico a lo largo de todo tu discurso. Para ello acuérdate de preparar tu guión y organizarlo según la importancia de los temas que quieras tratar.

  • Dominio de la voz

Cada vez que tengo que habla en público por cualquier motivo o razón, siempre recuerdo un profesor que tuve en la Universidad que, cuando me examinaba oralmente me decía: “se nota cuándo no estás muy segura de lo que expresas porque bajas el tono de voz. Eso ya me hace sospechar que ese tema lo dominas menos y por ello presto más atención a los posibles errores que puedas cometer”.

De esto aprendí que, en la comunicación oral, es muy importante aparentar. Quizá efectivamente un determinado tema lo domines algo menos que otros. Pero, si surge este tema a lo largo de tu charla, debes mantener la confianza en ti mismo o, al menos aparentarla. Y, como has visto, controlar el tono de voz es muy importante.

Mantén un tono de voz relajado a lo largo de todo tu discurso, que no sea monocorde, con inflexiones en la voz pero sin que se denoten titubeos. Si parece que dominas el tema transmitirás ese mismo dominio a tus interlocutores y aumentarás tus posibilidades de persuadirles.

  • Lenguaje corporal

Algo que diferencia la comunicación oral de la escrita es que en la primera podemos comunicarnos con otros elementos además de con las palabras.

Como hemos repetido hasta la saciedad, si queremos que nuestra comunicación sea lo más efectiva posible y logremos persuadir a nuestros oyentes, no debemos despreciar la influencia del lenguaje del cuerpo en nuestras habilidades sociales, que además es un excelente espejo de las emociones reales de nuestros interlocutores.

Seguramente conozcas personas que, pese a no ser especialmente desagradables o antipáticas, generan desconfianza. No sabrías decir qué es concretamente, pero desprenden un aura que hace que no te apetezca confesarles tus emociones reales. Eso es porque existe una contradicción entre su comunicación verbal y su lenguaje corporal.

Otras personas, en cambio, irradian un gran carisma sin ser especialmente habladoras. Su expresión corporal está alineada con su lenguaje verbal y transmiten confianza y calidez.

Hay muchos estudios e información en internet que te pueden ayudar con esta tarea si no es tu fuerte.

  • Manejo del público

Recientemente he asistido a un espectáculo de magia en la que los trucos han sido de lo más espectaculares. De verdad que eran buenos e ingeniosos. Sin embargo, todos coincidimos en que el mago no supo ganarse a su público. El tono que usó y el tipo de humor que quiso emplear estuvieron fuera de lugar en el ambiente en el que se producían. Esto hizo que deslucieran sus trucos y todos nos fuéramos con peor sabor de boca.

Su problema no fue de magia si no de manejo del público.

Seguro que alguna vez has asistido a una conferencia o has escuchado alguna charla en televisión o por internet en la que, a pesar de no ser el tema que más te apasiona, el conferenciante ha hecho tan amena la charla que se ha metido al público en el bolsillo.

No te preocupes si a priori no sabes cómo es eso del manejo del público o incluso si las primeras veces no produce los frutos que deseabas. Aquí, como en la mayoría de lo que venimos comentando, rige la regla de a mayor práctica mayor éxito.

Observa en tus conversaciones qué recursos te funcionan y cuáles no. Con qué tipo de lenguaje o temas tu público te presta más atención.

Y poco a poco irás cogiéndole el tranquillo a esto de impresionar a tu audiencia.

Motivación constante

El camino del emprendedor es solitario y no está exento de complicaciones. Es verdad que produce muchas satisfacciones pero tampoco hay que engañarse, no todo es un camino de rosas.

Mantener una motivación constante no es algo exclusivo de tu estrategia de comunicación oral si no que es un aspecto primordial que debes tratar durante tu vida como emprendedor.

Tienes que ser consciente de que habrá momentos complicados, sobre todo al inicio. Es probable que las cosas no avancen todo lo rápido que te gustaría y que tardes en conseguir los éxitos esperados. Pero no debes desesperar.

El emprendimiento es, como suele decirse, una carrera de fondo, no de velocidad. Por eso es importante que asumas que las cosas irán sucediendo a su debido tiempo y que tendrás fracasos antes que éxitos. Pero que ello no significa que éstos últimos no vayan a llegar en el momento indicado.

Mantén el foco en aquello que quieres conseguir y pronto verás que llegan los resultados.

Y tú como emprendedor ¿has tenido en cuenta la comunicación oral en tu estrategia empresarial?

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